Al final de un largo y polvoriento camino, a través de los áridos paisajes de Marruecos, se encuentra Agadir, un puesto de pesca para familias que no han conocido otro lugar y destino que las frías y largas olas del Océano Atlántico.
Las olas avanzan hacia el este a lo largo de miles de kilómetros, ganando impulso y forma, hasta que se desatan, perfectamente preparadas y completamente libres, bajo los imponentes acantilados de la costa marroquí. Fue a esta tierra extranjera a donde Harrison Roach llevó un carcaj de tablas de surf y un equipo de filmación para cosechar los frutos de largos viajes y peregrinajes lejanos.
Presentado por Surf Stitch y Deus ex Machina, El Último Vuelo a Agadir se adentra en las solitarias costas del norte de África para desafiar al océano, al equipo y al espíritu humano de forma espectacular. Con olas de tres metros de altura que se dirigen hacia la costa, Harrison se aventura solo en las frías aguas para aprovechar las consecuencias de un oleaje que había rastreado desde el otro lado del mar.
Filmada y dirigida por Andrew Gough y con la participación de Harrison Roach, El último vuelo a Agadir es la culminación de los desafíos superados y la experiencia que hizo que todos valieran la pena.
#ÚltimoVueloAAgadir
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Fotos de Jeremy Knies.